sábado, 5 de noviembre de 2016

Law sha'a Allah: Si Dios quisiera...

Ojalá algún día pueda sentirme bien integramente. Ojalá algún día deje de entrar en crisis todo el tiempo. Ojalá algún día pueda aceptar mi cuerpo. Ojalá algún día pueda superar mis miles de traumas. Ojalá algún día tenga el valor de borrar mis cicatrices. Ojalá algún día pueda generar la capacidad de ser feliz a pesar del alrededor. Ojalá algún día el mundo, las personas, ya no (me) lastimen. Ojalá algún día pueda ser feliz.

viernes, 14 de octubre de 2016

Te llevaste lo mejor de mí

Espero que la manera en que te amé te haya cambiado la vida. Te haya cambiado los años de sufrimiento que tuviste. Si es así, ya estoy hecha.

martes, 4 de octubre de 2016

Hora del duelo

Creo que ya hablamos de esto. Ya reconocí el problema y ya le hice un espacio bastante grande como para que se acomode y se quede el tiempo que quiera. Pero me parece que llegó el momento de empezar a quitarle espacio, de comenzar, de a poco, a hacerlo desaparecer.
Por eso, desde hoy, tengo que empezar a hacer tu duelo, abuela. El que no hice a tiempo, el que no hice hace más de un año atrás. El que reprimí e hice como si nada hubiese pasado. El que nunca en la vida hubiera querido hacer.
Vos ya sabés que yo quería que fueras eterna, pero Dios dispuso que esa eternidad no fuera en la Tierra, sino en otro lugar (más agradable, supongo).Vos sabés que cuando te abrazaba, cuando me tiraba con vos en tu cama, cuando pegaba mi mejilla con la tuya, lo único que tenía en la mente era: ¿Qué voy a hacer el día en que me faltes?... Y ese día llegó, y yo todavía no me di cuenta. Te pido perdón, abuela. Perdón por no haberte llorado cuando debí, perdón por haberme aferrado tanto a vos que no quiero dejarte ir. Perdón por seguir esperando que de la nada aparezcas y pueda tenerte, como te tenía antes. Perdón, no creo que te guste verme así, de pie en un río de lava que me quema los pies pero yo hago caso omiso. Perdón, por todavía no haberte soltado la mano.
Perdón, es que vos seguramente ahora sabés que en mi vida nunca tuve muchas cosas lindas, y vos fuiste la más hermosa, la mejor, la más brillante, la más radiante que tuve. Y quise que fuera para siempre.
Perdón por sólo hablarte (rezarte) en casos extremos, es que todavía me hace muy mal tener que hablarte de esa forma. Daría lo que fuera por volver a tenerte conmigo. Pero de todas formas, agradezco que Dios te haya elegido como mi abuela porque fuiste la mejor elección que pudo haber hecho. Fuiste la más hermosa, y agradezco haberte tenido en mi vida casi 19 años. Fuiste una de las mejores cosas que me pasó en la vida. Tu sonrisa era el remedio contra mis males.Vos eras la luz que se prendía en la oscuridad cuando en mi vida no había más que mierda. Vos fuiste una de las razones por las que elegí quedarme, seguir luchándola día a día pese a todo lo malo que me rodeaba. Vos sos una de las primeras personas que quiero ver cuando nos encontremos allá arriba. Pero por favor, mientras dure mi vida aparecé seguido en mis sueños, quiero seguir siendo capaz de ver esa sonrisa hermosa que iluminaba todo a su alrededor.
Perdoname por no ser capaz de dejarte ir, seguro ya te diste cuenta lo mucho que me cuesta desarraigarme de algunas personas. Y ojalá también sepas que te amé con todo el corazón, con todo el alma, que te amé más que a mi vida, que no alcanzan las palabras para expresar todo lo que te amé. Espero que sepas que me enseñaste a amar. Que me enseñaste a ser una mejor persona, y hacer desaparecer a la egoísta de mierda que era antes. Ojalá sepas que te cuidé más que a mí misma, que te cuidé todo lo que me fue posible. Ojalá ya hayas notado que hice todo lo que me fue humanamente posible para verte bien, para que no sufrieras más de lo debido. Y seguro Dios ya te contó que si hubiera podido te hubiera librado de tu sufrimiento, sufriendo yo. Vos eras amor, y no hagas caso a lo que dicen los demás, vos eras luz. Vos eras un ser maravilloso que Dios me mandó para que marques mi corazón y mi vida. Vos eras eso por lo que yo hubiera dado la vida y más.
Y duele, eh. No sabés cómo duele estar acá abajo sin vos. Y ese dolor asusta. Pero tengo que atravesarlo, abu. Sino, no voy a poder estar bien nunca. Y yo sé que vos querés más que nadie, verme bien. Duele siquiera pensar que no te voy a ver nunca más (aunque ya tenemos ese lugarcito de encuentro en mis sueños), duele saber que la persona con la que tenía la relación más especial del mundo se fue. Duele darme cuenta que la persona que me amaba de la forma más genuina, no está más acá conmigo. Duele haber perdido esa conexión especial que teníamos, que nunca más voy a volver a tener con nadie. Y que vos sólo tenías conmigo. A la mierda tus otros nietos, yo era tu preferida, le pese a quien le pese. Yo era tu corazón y vos el mío. Vos me diste mucho más cariño que el que mi mamá me dio en 20 años de vida. Vos me enseñaste todo lo que sé, abu. Y eso es lo más grande que hiciste. Me marcaste, me enseñaste todo para que hoy, siendo mayor, pueda estar viviendo sola, valiéndome por mí misma. ¿Vos te das cuenta que tuviste la paciencia necesaria para enseñarme a hacer tareas de la casa como lavar ropa, planchar, limpiar, cocinar? ¡Hasta me enseñaste a coser y a bordar! ¡Y a andar en bicicleta! ¿Te acordás? ¿Ves que me enseñaste todo lo que sé? ¿Y te acordás cuando me cantabas La Marcha de San Lorenzo, la canción a la Bandera, la Aurora, el Himno mientras me hamacabas? (Todavía puedo escucharte, cuando cierro los ojos.) Seguro ya sabés que hoy estudio Historia. Hasta eso, abu. Hasta en eso contribuiste en mi vida, sin percatarte.
Todo lo que soy, es gracias a vos. Que te quede bien en claro eso. Ojalá si algún día tengo nietos, pueda ser aunque sea, un poquito como vos. Con eso me alcanza.
Fuiste todo lo que era posible que fueras, y más. Fuiste mi abuela, con todo lo que eso significa. Fuiste mi sonrisa, mi felicidad, mi alegría, mis lágrimas por momentos, mi razón de vida. Hubo momentos en los que vivía para cuidarte, y no miento. Hubo momentos en los que no elegí irme porque vos me necesitabas al lado tuyo, cuidándote. Fuiste el lazo más especial y más lindo que tuve en este mundo. Estoy segura que ni durante toda la eternidad va a haber otra como vos. Dios cuando te pensó, realmente usó su capacidad de dios. Porque vos ciertamente fuiste creada por un Dios, no hay otra. Te prometo que algún día tu partida va a sanar. Lo voy a intentar. Pero vos desde allá arriba ayudame, porque tengo muchísimo miedo. Dios sólo sabe todo lo que sufrí en mi vida, y tener que pasar por esto, ahora, me es muy difícil. Vos decile a Dios que me ayude, que me mande fuerzas, no se va a negar a lo que vos le pidas. Gracias, gracias por absolutamente todo. No me va a alcanzar la vida para agradecerte todo lo que fuiste, todo lo que hiciste por mí. Nuestro lazo era tan grande y tan fuerte que ni el Alzheimer lo pudo cortar. Y espero que la muerte, tampoco. Seguiremos juntas a través de la vida, vos conmigo, yo con vos. No importa que el cielo nos separe. Yo sé que vos estás conmigo. El cuerpo, la presencia humana podrá desaparecer. El amor, no.

Me contengo de amarte más hasta volverte a ver...