martes, 3 de enero de 2017

About to explode

Otra vez volví a dormirme llorando. Gracias mamá.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Cuando sea grande no quiero ser como vos

Estoy segura que desde que nací tenemos diferencias irreconciliables. Todavía no me explico cómo pude salir de dentro tuyo, cómo yo puedo ser una parte de vos y te aseguro que hasta a veces me asusta provenir de semejante monstruo.
Durante toda mi vida me perjudicaste, me diste miedo, me gritaste, me hiciste llorar, me traumaste, me diste ganas de morirme, me diste ganas de no existir, me hiciste desear no haber nacido.
Me diste ganas (una y mil veces) de no ser tu hija. Pasé miles y miles de noches llorando desconsoladamente y preguntándome por qué sos así conmigo, por qué (pareciera) que me odiás, por qué me tratás de esa forma.. Tan cruel.
Lloré por vos lo que nunca nadie en la vida me va a hacer llorar. Nunca nadie me va a hacer sentir tan mal como vos lo hiciste y seguís haciéndolo. Nunca. Y tampoco nunca voy a tener respuestas de por qué si soy tu hija y las leyes de la lógica humana dicen que debes amarme, cuidarme, tratarme bien, hacés todo lo contrario. ¿Sabías que yo no quiero estar cerca tuyo? Me das asco. Me repugnás. Me das miedo. Y no se supone que una madre genere eso en sus hijos. Ni siquiera en los animales sucede eso. ¿Te das cuenta que sos lo peor que me pasó en la vida? ¿Realmente creés que te voy a seguir soportando durante toda mi vida? Escribo esto con todo el dolor del alma, pero no es más del que me provocaste vos. Sos la persona que más me lastimó en la vida y a su vez sos la persona que me dio la vida. Qué irónico, ¿no?
Me cagás la vida minuto a minuto, día a día. Si hay una razón por la cual yo hoy, con 20 años, todavía no pude ser feliz, sos vos. Me pudriste por dentro y yo ahora tengo que sacar toda esta mierda de adentro, y quiero escupírtela en la cara. Pero no puedo. No puedo porque sé que el día en que lo haga no te voy a poder hablar nunca más, no te voy a querer ver nunca más en la vida, y todavía me queda un poco de piedad.
Yo no sé si alguna vez te voy a poder perdonar todo lo que me perjudicaste y me seguís perjudicando día a día. Y lo peor de todo es que no pudiendo perdonar me lastimo yo, no vos. A vos te importa un carajo si yo me siento herida por algo que me decís o me hacés, a vos te importa un carajo que yo llorando te implore que pares de gritarme. A vos te importa un carajo si estoy tirada en el piso del baño llorando, solamente vas a querer que me levante para seguir como si nada porque no tenés tiempo de atender a tu hija suicida. Yo nunca me voy a olvidar, ese día en que me descubriste tirada sobre el inodoro provocándome el vómito, y me dijiste: Levantate, yo no pienso tener una hija anoréxica. Además de hija de puta y cruel, ignorante. En ese momento, yo estaba destrozada por dentro y lo único que necesitaba era ayuda, no un golpe más. Sos lo peor del mundo. Sos todo lo oscuro de mi vida, sos la causa de varias de las cicatrices que hoy llevo en el cuerpo, y en el corazón.

Fuiste la gota que rebalsó el vaso esa noche de Diciembre en la que tomé la decisión de que no querer despertarme nunca más. Y ni siquiera se te movió un pelo, sólo te sentaste al lado de la cama en el hospital a preguntarme por qué, si vos eras una buena madre. Me preguntaste por qué te hacía eso a vos. A vos. Sos tan egoísta y tan ombligo del mundo que intenté suicidarme y tu único comentario al respecto fue que te lo estaba haciendo a vos y que vos eras buena madre. Porque para vos todo gira en torno a tu estúpida persona y a tus estúpidos asuntos. A veces pienso que un día voy a explotar y te voy a escupir todo lo que siento y que de las consecuencias se haga cargo magoya. Pero tengo que aguantar. Tengo que seguir soportando todas tus humillaciones, tus desprecios, tus gritos, tus ignorancias, tu persona... Ojalá algún día te pueda decir que el único lazo que nos ató durante muchos años fue el económico. Que aunque suene muy, muy frío, yo sola no podría mantenerme para seguir estudiando. Que sino fuera por eso, nunca más te vería la cara.
Ojalá algún día te pueda decir todo esto. No por vos, por mí. Porque necesito sacármelo de adentro. Porque de tu parte ya sé que te vas a lavar las manos, como de costumbre.

Porque ya sé que sos una persona tan necia que no puede hacer un mea culpa de absolutamente nada. Sos una persona tan cruel que no te importa si con tus palabras lastimás a los demás, incluso a tu propia hija, te chupa un huevo. Sos tan perjudicial para todos los que estamos a tu alrededor que todavía estoy pensando si vas a cononocer a tus nietos. Todavía estoy pensando si vas a estar presente en mi casamiento. En mis cumpleaños cuando ya no dependa de vos para nada.
¡Qué cruel que soy! ¿No? Bueno, ni todas estas palabras crueles de parte mía, se comparan con todo lo mal que me hiciste sentir miles y miles de veces. Me hiciste sentir tan mal que me hiciste querer morir. Y como eso no te bastó, hasta te burlas de mi intento de suicidio, de mis problemas alimenticios, de mis problemas. Sos lo peor que me pasó en la vida y creo que nunca voy a dejar de pensarlo.
Ojalá que cuando Dios decida llevarte, Él pueda perdonarte todo lo que yo no soy humanamente capaz de perdonar y que te de la paz que no tenés y que quitás a los demás, y que a su lado puedas ser una mejor persona. Porque aunque ahora te guardo todo el rencor, el rechazo y el odio del mundo, cuando estés del otro lado te deseo luz, y no oscuridad.

Te diría que ojalá algún día sepas todo el mal que me causaste pero ya lo viste, ya lo sabés y no lo querés reconocer. No creo que haya persona en el mundo que pueda soportarte más que yo, por eso es que estás sola. Y hasta me da risa cuando te preguntás por qué estás tan sola... Si nadie te soporta, ni siquiera papá. Él, afortunadamente se pudo divorciar de vos. Yo todavía no. Pero espero con ansias el día en que pueda valerme por mí misma en todos los aspectos y pueda no mirarte nunca más la cara.
Sos lo peor que me pasó en el mundo. Y aunque siempre se lo reclamo, creo que Dios no me dio hermanos para salvarlos de todo el calvario que me hacés vivir.
Me cagaste la vida. Con vos alrededor, yo nunca voy a poder ser feliz. Te encargaste de arruinarme en cada aspecto de mi vida. Desde en lo emocional, físico, psicológico hasta en lo amoroso, social, económico. Arruinaste mi ser. Y agradezco a Dios no ser igual a vos, agradezco poder pensar por mí misma y diferenciarme totalmente de un ser tan oscuro como vos. Ojalá Dios tenga la grandeza de perdonarte todo el mal que me causas porque yo no sé si sea capaz de hacerlo.
Esta es toda (o gran parte) de mi mierda para vos, como para equiparar un poco...

sábado, 5 de noviembre de 2016

Law sha'a Allah: Si Dios quisiera...

Ojalá algún día pueda sentirme bien integramente. Ojalá algún día deje de entrar en crisis todo el tiempo. Ojalá algún día pueda aceptar mi cuerpo. Ojalá algún día pueda superar mis miles de traumas. Ojalá algún día tenga el valor de borrar mis cicatrices. Ojalá algún día pueda generar la capacidad de ser feliz a pesar del alrededor. Ojalá algún día el mundo, las personas, ya no (me) lastimen. Ojalá algún día pueda ser feliz.

viernes, 14 de octubre de 2016

Te llevaste lo mejor de mí

Espero que la manera en que te amé te haya cambiado la vida. Te haya cambiado los años de sufrimiento que tuviste. Si es así, ya estoy hecha.